Muchos sistemas operativos modernos han captado a la perfección que allí donde haya una lista, resulta útil un cuadro de búsqueda para filtrarla y mostrar únicamente los elementos que en ese momento nos interesan.

Mac OS X lo hace magistralmente bien en el “Panel de Preferencias del Sistema” cuando, a medida que vamos añadiendo caracteres al cuadro de texto, ilumina aquellos iconos que contienen opciones que coinciden con nuestra búsqueda, al mismo tiempo que sugiere otras que bien podrían ser lo que andamos buscando.

Precisamente, las dos principales características que exhibe el competente cuadro de búsqueda de Mac OS X: 1) Sugerencias de búsqueda y 2) Actualización de los resultados a medida que se introducen nuevos caracteres (lo que se ha venido a llamar “live search”), son las características esenciales que no pueden estar ausentes en un cuadro de búsqueda actual que se tenga por moderno y avanzado.

Google respalda esta opinión con hechos, pues hace tiempo que incorporó la primera característica a su motor de búsqueda, bajo el nombre de Google Suggest, y sabemos que ahora anda coqueteando con la segunda. Sólo es cuestión de tiempo que la implemente a gran escala, pues las ventajas son numerosas, tal y como se aprecia en el video que se enlaza.

Una tercera característica interesante que puede añadirse a un cuadro de búsqueda, no tan extendida ni conocida como las anteriores, pero igualmente útil es el “algoritmo de puntuación de cadenas de texto de QuickSilver”, o como lo llaman en inglés: QuickSilver string ranking algorithm.

En términos prácticos, este algoritmo toma una abreviatura, la contrasta con la lista de elementos disponibles e interpreta (pasmosamente bien) cuál es su significado más probable. Gracias a él, por ejemplo, Quicksilver me sugiere Textmate, Time Machine y Temperature Monitor con tan solo teclear “TM”. Cuando te acostumbras a esto, nunca más vuelves a teclear el texto de tus búsquedas al completo. Es la ley del mínimo esfuerzo en acción.

Mientras indagaba cómo incorporar estas características al cuadro de búsqueda de un web en la que trabajo, me he encontrado con la grata sorpresa de que el camino ya ha sido allanado.

Aquí encontrarás un plugin jquery que implementa el algoritmo de Quicksilver:

http://orderedlist.com/our-writing/blog/articles/live-search-with-quicksilver-style-for-jquery/

Y aquí lo mismo que en el enlace anterior, pero portado a jQuery de un modo más elegante:

http://ejohn.org/blog/jquery-livesearch/

En lo que tiene que ver con la sugerencia de búsquedas, este plugin jquery es todo cuanto se necesita:

http://jqueryui.com/demos/autocomplete/

Ahora sólo hace falta ponerse a cocinar e integrarlo todo junto :-)

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Fe

by admin on Agosto 5, 2010

La fe es un concepto muy religioso que suena algo extraño en boca de quien no lo es. Sin embargo, creo que para completar con éxito un proyecto complejo, cuando se realiza para uno mismo y no para un tercero, es esencial tener fe. Y mejor ciega e inquebrantable antes que comedida y tibia.

Fe en la recompensa.

Estoy hablando de creer firmemente que si eres capaz de completar el proyecto que llevas entre manos, y que ahora se encuentra en un desmoralizador y caótico estado de desarrollo intermedio, obtendrás una recompensa que justifique el gran esfuerzo realizado y te permita continuar avanzando.

Esta clase de fe es innecesaria cuando trabajas en un proyecto para un tercero, pues la compensación es conocida y se pacta de antemano con el cliente: yo completo el proyecto, tú me pagas X.

Sin embargo, cuando tu cliente eres tú, ese acuerdo es inexistente. La recompensa es una completa incertidumbre que no se cuantifica ni se garantiza de antemano. Un enorme interrogante detrás de un poco apetecible “Si todo sale bien…”

Por eso, hace falta tener fe en que si el proyecto se completa, la recompensa invariablemente llegará, pues ésta es la energía que hace que te abras paso a través de la maleza de los miedos y las vacilaciones. De lo contrario, las dificultades que inevitablemente encontrarás fácilmente te harán abandonar.

Hoy he tenido que recordármelo, desde la jungla de un proyecto propio en el que trabajo hace demasiado tiempo ya.

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OfficeTime

by admin on Julio 30, 2010

Una de las mejores, si no la mejor, aplicación para registrar el tiempo que trabajamos en cada uno de nuestros proyectos. La uso todo el tiempo.

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cmd + tab, ese enemigo.

by admin on Julio 9, 2010

Por un lado, un ordenador es una herramienta increíblemente útil; por otro, una máquina diabólicamente bien diseñada para destruir tu concentración, sumirte en un profundo estado de dispersión constante y ayudarte a desperdiciar tu vida.

Cada instante que pasas sentado frente al ordenador, o estás concentrado en tareas que tienen significado o estás perdiendo el tiempo. No hay medias tintas.

Siendo autónomo, estoy obligado a combatir los momentos en los que pierdo el tiempo, a favor de aquellos en los que saco partido de él, pues mi supervivencia como trabajador independiente depende enteramente de ello.

Sobrevivir es un asunto tan serio como suena, que me empuja a vigilar de cerca mis hábitos para descubrir en qué momentos tengo tendencia a descarrilar, a fin de buscar la causa subyacente e intentar mitigarla o erradicarla cuando esto resulta posible, que no siempre lo es.

Una de las conclusiones a las que este proceso de auto observación me ha llevado es que mi dispersión a menudo ocurre cuando cobro conciencia de que tengo a mi alcance más opciones de las estrictamente necesarias para completar lo que sea que llevo entre manos.

Por ejemplo, imaginemos que debo redactar el documento de especificaciones de una nueva página que quiero añadir a un sitio web existente. Para completar esta tarea, sólo necesito un editor de texto, BBedit es mi favorito, y una herramienta para crear bocetos de páginas web que ilustren las explicaciones: Balsamiq es a la que más cariño le tengo.

Ocurre que, mientras me mantengo en BBedit, todo va bien. Sin embargo, al pulsar el atajo de teclado cmd + tab para cambiar a Balsamiq, puede haber problemas… Y a menudo los hay.

¿Por qué? Pues porque cmd + tab saca a relucir el resto de aplicaciones que se están ejecutando en ese momento en mi equipo, y puede que esto provoque en mí la tentación de activar alguna de ellas, aunque tenga la certeza de que no la necesito en absoluto para completar la actividad en la que estoy inmerso.

Es un impulso que nace de la curiosidad. Por ejemplo, si al pulsar cmd + tab veo el icono de Mail, puede asaltarme la duda ¿me habrán contestado ya a ese e-mail importante que envié esta mañana? Si veo el icono de Photoshop, puedo preguntarme ¿Que hace Photoshop abierto? ¿Qué estaba haciendo con él? Y sentirme tentado a abrirlo para averiguarlo, mientras me digo a mí mismo “Sólo será un momento” Me pasa a menudo, y estoy seguro de que no soy el único.

Pensando en qué podía hacer para permanecer más tiempo centrado en lo importante, se me ocurrió que desactivar el gestor de tareas bien podría ser una estrategia que funcionara para mí.

Al fin y al cabo, si cmd + tab era a menudo la puerta de entrada a mi dispersión, ¿Por qué no clausurarla? ¿Por qué no cancelar ese atajo de teclado?

De ese modo, cuando quisiera cambiar de aplicación, tendría siempre que recurrir a mi venerado Launchbar, que me obliga a teclear parcialmente el nombre del programa al que quiero cambiar, sin darme pista alguna de los que ya están corriendo en mi equipo, lo que contribuye a que preserve mi concentración.

El problema es que cmd + tab es un atajo de teclado que el sistema operativo reserva y no se le puede, así por las buenas, asignar una función diferente a la habitual.

Afortunadamente, buscando un poco, encontré un software que libera el atajo de teclado cmd + tab, de forma que pueda utilizarse para otros menesteres diferentes al que inicialmente se le asignó. Se llama PullTab y requiere que tengas instalado Application Enhancer. Ambos son gratuitos

Después de instalar ambos (y reiniciar) sólo nos resta asignar al atajo cmd + tab una acción que simplemente no haga nada. Yo lo he hecho usando otra de mis aplicaciones favoritas, QuicKeys, pero podrás hacer lo mismo con cualquier otro software de gestión atajos de teclado que utilices.

Un último apunte: para que desactivar cmd + tab tenga sentido, hay que modificar también las preferencias del dock para que éste se oculte automáticamente. De lo contrario, sirve de bien poco. Al fin y al cabo, nada hace más patente qué aplicaciones están corriendo en el equipo que el dock.

¿Y te funciona toda esta historia de desactivar cmd + tab y cambiar las preferencias del dock para que se oculte automáticamente?

Ya lo creo. Desde que he configurado mi equipo del modo descrito en este artículo, permanezco más tiempo enfocado en lo que estoy haciendo y menos tiempo disperso frente al ordenador.

Dale una oportunidad. Quizás tú obtengas los mismos beneficios.

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Una de las consecuencias del avance imparable del software gratuito y de código libre consiste en que, hoy en día, resulta muy difícil, y puede que incluso poco ético, intentar ganar dinero vendiendo software para la gestión de contenidos web (CMS) cerrado y propietario.

Cuando el ecosistema de los gestores de contenidos para la web incluye especies que se encuentran tan arriba en la escala evolutiva como Wordpress y Joomla, que además de gratuitas están extraordinariamente bien ensambladas y cuentan con el apoyo de una entusiasta comunidad de desarrolladores que las soportan, hay que tener algo realmente bueno para atreverse a cobrar por ello… o ser muy atrevido.

Por si esto fuera poco, los usuarios nos hemos acostumbrado -o mejor dicho, nos han acostumbrado- a que casi cualquier software instalable del lado del servidor sea gratuito, sin importar los cientos o quizás miles de horas que se hayan invertido en su desarrollo.

Por todas estas razones, el negocio relacionado con los CMS para la web parece estar en otro lado. ¿Pero dónde?

Principalmente, en ensamblar, a partir del software open source ya existente, personalizaciones a medida que se ajusten perfectamente a las necesidades del cliente. En otras palabras, en vender soluciones, es decir servicios, antes que productos.

Lamentablemente, como ya comenté en la entrada anterior, ganarse la vida ofreciendo servicios como profesional independiente puede resultar bastante estresante y limitado.

Personalmente, es una actividad que trato de evitar a toda costa, pues tiene una escalabilidad muy baja. Al fin y al cabo, uno sólo tiene X horas al día para dedicar al trabajo.

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Mapa mental: Mi software favorito (Mac)

by admin on Marzo 19, 2009

Soy adepto a los mapas mentales, y un completo convencido de las enormes ventajas que estos aportan cuando se trata de sintetizar y comprender grandes cantidades de información.

Hoy, por absoluta casualidad, he descubierto una herramienta on-line para elaborar esta clase de mapas, que desconocía por completo y que está excepcionalmente bien resuelta. Su nombre: Mindmeister.

Tanto me ha gustado que me he puesto a probarla exhaustivamente elaborando un mapa mental de mi software favorito para Mac.

Podéis ver el mapa a pantalla completa aquí.

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A pesar de los muy numerosos y variopintos clientes de correo electrónico que he utilizado a lo largo de los años: Eudora, Pegasus, Becky, Netscape Mail, Outlook, en mi etapa como usuario de PC; Mail, Postbox, Mailplane, ya como usuario de Mac, sigue habiendo una característica que echo de menos y que no he visto implementada, al menos no del modo en que a mí me gustaría, en ninguno de estos programas.

Se trata de poder establecer alertas selectivas, que se disparen sólo al recibir un e-mail nuevo en las conversaciones que previamente haya decidido seguir, o si procede de una determinada dirección de correo electrónico.

Sí, ya lo sé. La mayoría de los clientes e-mail que he mencionado, sino todos, tienen funciones de notificación, que te alertan periodicamente de la llegada de nuevos mensajes. El inconveniente es que te avisan de la llegada de cualquier mensaje, convirtiéndose de este modo en una detestable fuente de distracción e interrupción constante.

Lo que yo ando buscando es un cliente e-maemailalertil al que le puedas decir: Mira, como norma general, mantente calladito, pero avísame si entra un nuevo e-mail en esta conversación concreta o dame un toque si recibo un e-mail procedente de alguna de estas direcciones.

¿Y para qué necesito esta funcionalidad?

Para no perder el tiempo.

En ocasiones, hay mensajes de correo electrónico que uno debe leer para poder continuar su trabajo. Estoy seguro de que a ti también te ha sucedido. En mi caso, estoy pensando, por ejemplo, en cuando envío una pregunta importante sobre un proyecto y no puedo continuar avanzando hasta que conozca la respuesta.

Lo que en estas circunstancias ocurre es que interrumpo mi saludable hábito de descargar el correo sólo un par de veces al día y empiezo a revisarlo siguiendo el irritante patrón de cada pocos minutos, bajo la premisa A ver si me han contestado ya al mensaje y puedo seguir avanzando.

Sería mucho mejor simplemente hacer clic con el botón derecho del ratón sobre un mensaje ya enviado y marcar la opción Avisar cuando se reciba respuesta a este e-mail o, en una conversación que ya contenga un intercambio previo de mensajes, marcar la casilla Avisar cuando haya nuevos mensajes en esta conversación

En Mail de Apple se puede hacer algo aproximado a lo que deseo, estableciendo reglas que, por ejemplo, reproduzcan un sonido al recibir un e-mail que cumpla ciertas condiciones. Lamentablemente, resulta bastante farragoso establecer esas reglas para después anularlas cuando hayan cumplido su cometido.

Para que esto funcione bien,  toda la funcionalidad de alertas debería estar accesible haciendo clic en el propio mensaje sobre el que deseamos establecerla o eliminarla. Es decir, a un solo clic de distancia.

Y ya puestos a pedir, sería una delicia que la notificación se canalizara a través de Growl, para que fuera totalmente configurable y pudiéramos determinar completamente su apariencia.

De este modo, podríamos olvidarnos por completo del correo electrónico hasta que éste nos avisara de que hemos recibido uno de esos mensajes importantes que requieren acción inmediata.

Con un poco de suerte, Apple se hace eco de esta petición y la incorpora a su próxima versión de Mail.

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Si digo que cada día resulta más difícil encontrar buenos nombres de dominio que aún estén libres, sé que no estoy precisamente descubriendo la pólvora.

Como todos sabemos, los buenos nombres de dominio son una especie en peligro de extinción, cuyos especímenes tienen los días contados, habida cuenta de los numerosos cazadores deseosos de cobrárselos como trofeo, entre quienes me incluyo sin rubor.

Para contribuir con mi granito de arena a que esa extinción ocurra cuanto antes, os traigo aquí una colección de 6 herramientas realmente útiles, que os facilitarán seguirles el rastro y capturar esos codiciados nombres de dominios.

DoNA

Domain Name Analyzer, DoNa para los amigos, es un software gratuito de escritorio con un nombre que inevitablemente evoca a supermercado, del que existen versiones para PC y Mac. Ha sido desarrollado por Softnik Technologies, unos auténticos veteranos en esto de hacer software útil para la gestión de dominios. No hay más que señalar que son los creadores del enormemente popular Good Keywords para atestiguarlo.

Ponle a DoNa una lista de dominios tan extensa como se te antoje, y diligentemente te indicará cuáles de ellos están disponibles y cuáles no, además de ofrecerte otros datos útiles sobre cada uno de ellos como la fecha de su creación, la de caducidad y, en caso de que ya esté pillado, el registrador con el que ha sido reservado.

Otra característica que resulta muy útil es que, al pulsar sobre cualquier nombre de dominio ya registrado, el programa muestra, en un panel que se despliega en la parte inferior de la pantalla, toda la información de whois disponible para él, lo que facilita encontrar la esquiva dirección e-mail de contacto de la persona a la que vamos a tentar con esa propuesta de compra multimillonaria que hemos preparado para tratar que el dominio cambie de manos, o para otros aspectos más frívolos y mundanos, como simplemente cotillear quien demonios se nos ha adelantado :-)

DoNa

PhysicWhois.com

Esta segunda herramienta que os presento es mi preferida absoluta de todas.

A diferencia de DoNA, se trata de una web, por lo que puede accederse a ella desde cualquier ordenador que tenga acceso a Internet, sin las trabas que tener que instalar un software adicional en el equipo puede suponer algunas veces, especialmente cuando no es el nuestro.

Como bien comunican a través de su nombre y de su logotipo, Physic Whois es la bola de cristal, el medium, el adivino con poderes psíquicos de los buscadores de nombres de dominio. Tanto es así que quizás te recorra un escalofrío por la espalda al utilizarlo :-)

Como cabría esperar, Physic Whois es brutalmente sencillo de utilar. Tú sólo tienes que empezar a teclear el nombre del dominio que te interesa para que el servicio te sugiera nombres de dominio similares y te muestre cuáles están todavía libres y cuáles no, como se aprecia en la siguiente captura de pantalla:

Psychic Whois

Aún así, lo mejor será que lo probéis y descubráis por vosotros mismos su funcionamiento. Merece la pena.

Domize.com

Similar al anterior, pero con pretensiones más modestas y un interface convenientemente simplificado, encontramos Domize.
Otra vez, el funcionamiento del servicio es endiabladamente sencillo. Simplemente, teclea el nombre de dominio que te interesa y Domize, dinámicamente y a medida que tecleas, te indica cuáles de esos dominios están libre y cuáles no, mediante una deliciosamente sencilla clave de colores: azul si esta libre, rojo si no lo está, para las extensiones más usuales, a saber: .com, .net, .org, .biz, .info y .us

Otra de sus cortesías es indagar al mismo tiempo los nombres de dominio que contienen 1, 2, 3, 4 letras menos que el que estamos examinando, hasta llegar al de 3 letras, momento en el que detiene la indagación. Por ejemplo, si el nombre de dominio que nos interesa es planetazul, Domize nos devuelve lo siguiente:

Finalmente, situando el cursor sobre cualquiera de los nombres ya registrados, obtenemos una captura de pantalla de la web que en él se hospeda, para que podamos echarle un vistazo rápido sin necesidad de visitarla y maldecir así en voz alta con un “¡Me lo han robadopara poner el dominio en parking!”, cuando proceda, que es siempre más veces de las que uno desearía.

Domize

Bustaname.com

Introduce una lista de palabras y Bustaname.com se encarga de agruparlas en combinaciones de 2 y 3 palabras, de todas las formas posibles. Esto puede dar lugar a interesantes nombres de dominio, inicialmente pasados por alto.

Bust a name

Suggest.name

Suggest.name ofrece un servicio realmente básico, pero aun así útil, que permite crear nombres de dominio por el sencillo método de explorar todas las posibles combinaciones entre dos conjuntos de palabras, uno de los cuales actúa como prefijo y el otro como sufijo.

Suggest.name

pickydomains.com

Por último, me gustaría hablar de pickydomains.com, un servicio de pago que difiere sustancialmente de todos los anteriormente mencionados, pues no se trata de una herramienta de software self-service de la que uno mismo pueda extraer todo el jugo, como sí ocurre con las restantes que he mencionado hasta ahora.

La promesa de pickydomains.com es encontrar para nosotros un nombre de dominio corto, memorable y que describa exactamente de qué va nuestra web. Para conseguirlo, se apoyan en múltiples contribuyentes, que envían sus propuestas basadas en tus especificaciones. Si ninguno de los nombres recibidos te gusta, entonces puedes solicitar una devolución de los $60 que hay que depositar inicialmente para iniciar el servicio.

Picky Domains

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Google a la inversa

by admin on Febrero 7, 2009

Google es una enorme boca a la que arrojas unas cuantas palabras clave, las mastica, las procesa en su elaborado sistema digestivo y devuelve direcciones URL.

semrush.com recorre el mismo camino, solo que lo hace en sentido contrario: dale de comer un nombre de dominio y él te devolverá aquellas palabras clave que hacen que éste aparezca en la primera página de resultados de Google.

Es un Google al revés.

Por ejemplo, si introduces:

nba.com

Descubrirás que el dominio aparece en la primera posición de la página de resultados de Google para las palabras claves: nba, basketball, lakers.
Y no sólo eso. Además, te indica qué tanto por ciento del tráfico total representa cada una de esas palabras clave.

Sólo se echa en falta que no recopile datos de Google.es, pues los datos recopilados corresponden a la versión inglesa del buscador. Si lo hiciera, ya sería una auténtica bomba.

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He sido usuario de Twitter durante algún tiempo, y simpatizo con muchos de los argumentos que sus seguidores esgrimen a su favor: es divertido, otorga un sentido de pertenencia a un grupo que resulta mentalmente muy saludable (especialmente para aquellos de nosotros que trabajamos por cuenta propia y aislados del resto), permite contactar con personas que tienen nuestros mismos intereses y establecer con ellas vínculos que hubieran sido muy difíciles, cuando no directamente imposibles, sin el concurso de Twitter, etcétera.

A pesar de ello, hace algunas semanas decidí dejar de utilizar Twitter para bien y para siempre, al menos del modo en que se supone que éste debe consumirse, que consiste en mantenerlo constantemente activo mientras progresamos a lo largo de nuestro día, informando con frecuencia sobre qué estamos haciendo y enterándonos al mismo tiempo de qué hacen los demás, como muchos hacen.

¿Por qué esta decisión?

Pues porque creo que Twitter tiene un efecto inmensamente dañino, que contrarresta por completo los beneficios que brinda: Es otra de esa cosas más que te vuelven un bobo improductivo y distraído, con una capacidad de concentración equivalente a la del pato Donald… en uno de sus peores días.

¡Y no estoy dispuesto!

Entre otras cosas, porque no me lo puedo permitir. Ni económica ni emocionalmente.

Como a la mayoría de trabajadores por cuenta propia, me preocupa el asunto de la productividad y le brindo tanta atención como a un dolor de muelas.

Al igual que muchos otros en mi situación, he aprendido a las duras que lo fácil, lo normal, lo que de manera natural nos ocurre indefectiblemente a quienes trabajamos a nuestro rollo si no le ponemos remedio es que perdemos el foco por completo, nos disipamos, nos pasamos el día apagando incendios de poca monta y corriendo de un lado a otro sin un propósito bien definido y sin saber bien por qué ni para qué, como un pollo al que le hubieran cortado la cabeza.

Cuando esto sucede, al final del día descubres, con un nudo en el estómago y una sensación de malestar emocional que lamentablemente te resulta familiar, que éste ha sido otro de esos días fallidos en lo que no has hecho nada que realmente merezca la pena ni que puedas mostrar con orgullo a los demás ni que vaya a contribuir a que, al final del mes, puedas pagar tus facturas.

La culpa de esta desdicha la tienen todas esas distracciones que compiten encarnizadamente por tu atención, todo el tiempo: la web, el e-mail, la mensajería instantánea, el teléfono móvil, el cartero que te llama al timbre (porque sabe que siempre estás) para que le abras la puerta del portal, aunque hace meses que a ti no te trae ni una maldita carta… y, como no, Twitter.

Twitter y su molesto hábito de interrumpirte sin cesar es un enorme obstáculo que se interpone en el camino que va desde donde te encuentras en este momento hasta donde quieres llegar en el futuro.

Un obstáculo grande y poderoso. Algo como, digamos, un pulpo feo y gigantesco de 400 tentáculos, 750 Kg y 1230 dientes, que te ataca de forma hiperactiva y sin descanso, que es la primera imagen que a mí se me viene a la cabeza, por alguna razón que no sabría explicar.

Twitter: ese monstruo que se alimenta de nuestra productividad

Afortunadamente, es también muy vulnerable y sólo lo hace si tú se lo permites, pues viene con un interruptor de apagado en la frente, que hace que inmediatamente se desmorone sobre sí mismo al accionarlo, convirtiéndose en un amasijo inofensivo de babas repugnantes y tentáculos escurridizos.

Sí, al desconectarlo, dejarás de enterarte de que fulanito está reuinido con sus socios, a los que tú no conoces, para tratar un tema que ignoras y que, sobre todo, tendrá cero consecuencias en tu vida.

No te enterarás de que menganito está a punto de recoger su maleta en la T4.

Tampoco de que sotanito, en uno de cuyos proyectos hiciste un cameo como desarrollador web cuando los gifs animados estaban de moda, se está haciendo un café a 10.000 km de distancia.

Créeme, pronto te acostumbrarás a vivir sin toda esta fascinante información asaltándote, como me he acostumbrado yo, y tal y como todos hacíamos antes de que Twitter entrara en nuestras vidas.

Cuando lo hayas conseguido, invierte el tiempo recuperado y, sobre todo, tu mejorada capacidad de concentración en actividades y proyectos que tengan un impacto positivo en tu vida:

Acaba esa web en la que has estado trabajando últimamente. Concluye ese informe que llevas tiempo redactando o, simplemente, queda con un amigo para que te cuente -como se hacía antes de que nadie tuviera ni la más remota idea de que era un tweet o un follower: en una cafetería y con un buen café entre las manos- cómo le va la vida.

Sí, a pesar de todo, no logras hacerte a la idea de perder definitivamente el contacto con los nuevos amigos que has hecho a través de Twitter, haz lo siguiente: ábrelo una vez a la semana, dedica 15 minutos a leer todas esas cosas asombrosas que tus contactos han hecho durante los últimos 7 días y después ciérralo sin titubeos.

Si tratas a Twitter con la debida falta de respeto que se merece, conseguirás acabar más tareas importantes, sacarás más partido a tu vida y te sentirás mejor.

A mí me parecen razones suficientemente poderosas como para proclamar un sonoro:

¡Al infierno con Tweeter!

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