Cuando hace un par de meses compré el nuevo iPod touch, sólo pretendía que me sirviera como reemplazo para el iPod clásico del que había venido disfrutando hasta ese momento.
Reconozco que no tenía ninguna necesidad objetiva de sustituir mi anterior iPod por otro nuevo, pues su funcionamiento siempre había sido exquisitamente fiable y sus generosos 80 Gb de espacio en disco me permitían el lujo de poder volcar toda mi colección de audio y video en el dispositivo, sin tener que detenerme a pensar qué deseaba conservar y qué no (aunque algunos artistas y albumes bochornosos que posteriormente he descubierto en él demuestran que esa reflexión hubiera sido bastante útil y recomendable)
El nuevo iPod, por tanto, fue un capricho. Me dejé seducir por su pantalla táctil y por la posibilidad de instalar en él aplicaciones. Además, me entusiasmaba la idea de regalar mi anterior iPod, sabiendo que quien lo iba a recibir lo acogería con mucho entusiasmo e ilusión, como así fue.

Sin embargo, lo cierto es que no esperaba que mi uso del nuevo iPod touch fuera a ser en nada diferente al que le había dado a su predecesor. Pasada la novedad inicial, instaladas algunas aplicaciones de la App store, lo usaría exactamente para lo mismo que usaba el anterior. Es decir, para escuchar música y, ocasionalmente, ver algún video, razonaba yo.
Y sí, pero no.
Como era de esperar, continúo utilizando el iPod touch para esas actividades. Oigo música y veo videos en él, pero lo estoy empleando también para algo que no había anticipado, y que se ha acabado convirtiendo en uno de las principales usos que le doy al dispositivo: leer archivos en formato PDF.
Hay varias razones por las que el iPod touch es un dispositivo excelente para este menester:
En primer lugar, gracias a Air Sharing, cargar los archivos PDF en el iPod es coser y cantar. No hacen falta cables ni complicaciones ni historias. Simplemente, hay que ejecutar Air Sharing en el iPod para que éste lance en él un servidor de archivos y nos indique la dirección IP a través de la cual está accesible.
Después, desde el Finder, conectamos (Command-K) con esa dirección. A partir de ese momento, el servidor de archivos del iPod aparece como una nueva ubicación en el Finder, con lo cual basta con arrastrar y soltar ahí los archivos PDF que nos interesen, para que se copien en el iPod a través de la conexión inalámbrica.
La segunda razón por la que el iPod touch es un buen dispositivo para la lectura de archivos PDF tiene que ver con lo extremadamente intuitivo que resulta pasar de una página a otra del documento que tenemos abierto, así como ampliar zonas del mismo.
De la misma manera que ocurre cuando estamos viendo fotografías en el iPod, podemos pellizcar cualquier parte del documento PDF y aumentarlo progresivamente de tamaño, a medida que separemos los dedos, o reducirlo a medida que los juntamos de nuevo.
Siguiendo la misma lógica, desplazarnos hasta la página siguiente o a la página anterior del documento se reduce a trazar con el dedo sobre la pantalla una línea vertical hacia arriba o hacia abajo, según queramos avanzar hacia la siguiente página o volver a la anterior, respectivamente. Sería difícil lograr que fuera más sencillo.
Por si esto fuera poco, al cerrar un PDF, se almacena información sobre la página en la que nos encontrábamos, de modo que, al volverlo a lanzar, se nos muestra inmediatamente abierto por esa página concreta, con el enorme ahorro de tiempo y comodidad que ello representa.
A la vista de estos datos, uno puede sentirse inclinado a pensar que el iPod touch es un dispositivo perfecto para ver documentos PDF. Sin embago, aunque está cerca de serlo, todavía hay aspectos que podrían mejorarse sustancialmente.
En particular, contar con una pantalla de mayor tamaño sería una auténtica delicia. La actual es suficiente, pero se queda corta y resulta incómoda para leer algunos archivos PDF que contienen gráficos o en los que se ha empleado una tipografía poco afortunada para la lectura en pantalla.
Por esta razón, seguí con cierta expectativa la reciente Keynote de Enero de 2009, pues se había rumoreado que era posible que Apple presentara en ella un dispositivo con un tamaño de pantalla mayor que el del iPod touch / iPhone.
Como a estas alturas todos sabemos, esta vez la keynote de Apple resultó ser una pequeña decepción, ya que los de Cupertino no presentaron ningún nuevo dispositivo radicalmente diferente a lo que ya tenían en catálogo, como algunos habían fantaseado.
Estoy convencido de que, más temprano que tarde, Apple presentará un dispositivo con un tamaño de pantalla superior al que el iPod touch ofrece hoy en día. Hasta que ese momento llegue, habrá que conformarse y seguir utilizando el iPod touch actual para leer nuestros documentos PDF en cualquier lugar y sin imprimirlos en papel. Con lo cómodo que esto resulta ya en la mayoría de los casos, creo que podré soportar la espera.
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Hola, he estado investigando como poder leer archivos pdf en el ipod touch, y en todas las aplicaciones para este uso es necesario estar conectado en una red wifi para transferir los archivos de tu pc al ipod. El modem que yo uso en casa es alambrico y no se si se pueda transferir archivos del pc a ipod usando el air sharing sin necesidad del wifi
Pedro,
Yo soy mouy nueva en esto del ipod y creeme que o se nada, justo estoy tratando de usar el air sharing, podrias decirme paso apasao como transferir archivos pdf?
por favor que sea a prueba de nuevos