Sobrecarga informativa

La permanente incitación a la dispersión, inherente a su diseño, es la característica más destructiva de Internet, y la que más detesto.

Admítelo, conoces la sensación tan bien como yo: necesitas un dato concreto para llevar a cabo tu trabajo, lanzas el navegador web, tecleas Google.com, introduces lo que sea que crees que mejor define aquello que te hace falta y pulsas sobre el botón inteligentemente etiquetado como “Buscar”.

0,18 segundos más tarde, tienes ante ti una página repleta de resultados que explorar. Confiando ciegamente en el tan idolatrado algoritmo de búsqueda de Google, pulsas sobre el primero de ellos. Fiasco. No es lo que buscabas. Ni rastro del dato que necesitas. Al menos, no en el contexto apropiado.

Pero, espera un momento, sucede que has entrado en un blog cuyo autor parece tener una interesante voz propia. Lees unos cuantos de sus artículos. Te gustan. Este tipo parece conocer realmente bien el tema del que habla – piensas. Para corroborarlo, sigues leyendo durante siete minutos más.

A su vez, los artículos contienen enlaces que llaman tu atención. La curiosidad te vence. Te mientes a ti mismo: esto es algo a lo que NECESITO echarle un vistazo más tarde. Botón derecho del ratón. Abrir en una nueva pestaña.

A causa de ello, ahora tienes cuatro de esas pestañas reclamando tu atención: la página de resultados de Google, la del blog en el que te encuentras y dos enlaces más que has decidido que quieres, ¡qué demonios!, que necesitas explorar.

Sólo entonces, recuerdas la razón inicial que te llevó a abrir el navegador, y en ese instante un ya familiar sentimiento de culpabilidad te asalta: Otra vez me estoy dispersando.

Cierras con enfado la pestaña que contenía el blog y vuelves a centrarte en la página de resultados de Google. El quinto enlace parece prometedor. Otra vez clic con el botón derecho del ratón; una vez más el ritual del Abrir en una nueva pestaña.

Ojeas por encima la nueva página, mientras haces scroll hacia abajo a toda velocidad. Tampoco aquí encuentras lo que quieres, pero un llamativo vídeo de YouTube.com te pide a gritos que lo veas. Le haces caso. Pulsas Play. Suma otros tres minutos.

Cuando el video acaba, cierras la pestaña que lo albergaba, y eso trae a primer plano uno de los dos enlaces que abriste mientras leías el blog. Ya ni te acordabas. Lo lees. ¡Uhm!, interesante. ¿Por qué no leer también el otro? Lo haces.
 
Veinticinco minutos más tarde, por fin has encontrado lo que andabas buscando. El octavo enlace de la página de resultados resultó ser el caballo ganador. Sin embargo, te sientes mal, frustrado, desenfocado, disperso. La sensación de que tu cabeza tiene tantos agujeros como un queso de Gruyere se apodera de ti. De repente, el pato Donald te parece un tipo con una capacidad de concentración admirable. Comparativamente, lo es.
 
Esto se tiene que acabar – te dices a ti mismo. Hoy no vuelvo a abrir el navegador.

Cuarenta y cinco minutos después, te hace falta otra bobada y vuelves a repetir todo el proceso de principio a fin.

¿Te resulta familiar?

Si la respuesta es sí, soy un doctor precoz; Ya tengo tu diagnóstico: sobrecarga informativa. Y tu cura: apaga el router.

Quizás te suene bucólico, pero mi mayor hallazgo en lo que va de año ha sido descubrir que, muchas más veces de las que creía, se puede ser más productivo con un bolígrafo y una libreta sentado en el banco de un parque, que delante de un ordenador.

El motivo de ello es que la información sólo puede fluir en dos sentidos que se excluyen mutuamente: hacia dentro de ti o hacia fuera. En otras palabras, mientras consumes información, no puedes producirla.

Todas las cosas buenas que ocurren en tu vida, al menos todas las que están bajo tu propio control y no dependen de la siempre esquiva suerte, son el resultado de la información que produces, la que fluye desde ti hacia el exterior: redactar un informe, crear un producto, escribir un artículo, son la clase de cosas que te hacen avanzar.

Lo que tiene de maravilloso el bolígrafo, la libreta y el parque es que constituyen un entorno que bloquea con mucha eficacia las distracciones habituales que te embisten ferozmente en un entorno de oficina convencional.

No hay teléfonos sonando, ni conexión a Internet, ni compañeros que interrumpan ni páginas web que contengan datos que crees necesitar.

En un entorno así, sólo hay dos cosas que puedas hacer: mirar a las musarañas o ponerte a producir información. No hay musarañas. Haces lo segundo.

Si padeces una sobrecarga informativa que quieres superar, tienes que someterte a una dieta de información y consumir sólo la estrictamente necesaria. No sé a ti, pero a mi me resulta mucho más sencillo hacer dieta cuando no hay un paquete de galletas Oreo con doble recubrimiento de chocolate esperándome en el armario de la cocina, que cuando sé que lo hay.

No estoy sugiriendo necesariamente que te vayas al parque a trabajar, pero sí que te zambullas en un entorno tan impermeable a las distracciones como seas capaz de encontrar. Tu cabeza y tu productividad te lo agradecerán.

Popularity: 25% [?]



13 comentarioss to “Sobrecarga informativa”

  • meneame.net dijo:


    «Mientras consumes información, no puedes producirla»…

    Interesante reflexión de Pedro Murillo acerca de cómo influyen las amplias posibilidades de acceder a la información y un exceso de ésta sobre la productividad personal….

  • Anonimo dijo:


    Buen artículo. El único problema que encuentro yo es que en ocasiones tu trabajo es buscar información, por lo tanto necesitas información y no puedes irte a un parque. Y acabas trabajando 5 minutos de cada media hora, sin remedio…

    ¿no hay medicamentos para la concentración?

  • Mientras consumes información, no puedes producirla - aNieto2K dijo:


    […] Via Meneame, descubro esta entrada de Pedro Murillo acerca de la sobrecarga informativa.Sin duda lo mejor que he visto en la Blogsfera desde que estoy en ella. […]

  • aNieto2k dijo:


    Me ha encantado tu artículo, me ha hecho pensar en muchas cosas y solo quería decirte que me ha ayudado mucho.

    Muchas gracias.

  • Troy dijo:


    Más claro, el agua.

    Por fin alguien me diagnostica correctamente :-)

  • links for 2006-09-18 - aNieto2K dijo:


    […] Sobrecarga informativa - Pedro Murillo (tags: sobrecarga informacion) […]

  • Hacer un "reset"… del cerebro. at 40-on :: cuarenton dijo:


    […] De vez en cuando te encuentras con reflexiones que encierran verdades como puños y que hacen que pares y te plantees ciertas actitudes. Pedro Murillo en su blog nos hace reflexionar sobre la “sobrecarga informativa“. Lo cierto es que he llegado a él haciendo lo que comenta, absorbiendo cantidad de información que en ciertos momentos me saturan sobremanera dejando poco tiempo a la creatividad y al disfrute, en si, de mi propia actividad. Lectura muy recomendable. […]

  • coyr dijo:


    Pues he parado por aquí debido a ese proceso xD. Muy deacuerdo, muy buen artículo, gracias!!… focus… focus…

  • Luis dijo:


    Impresionante, no se puede describir mejor ese delirante vagar que se convierte a veces navegar por Internet. Con tu permiso te cito en mi blog.

  • jonymepeino dijo:


    ENhorabuena, me he quedado asombrado la sencillez con la que explicas esa enfermedad que tan pocos pacientes recoñocen. (ellos, sabes?. Yo no. ja, ja, ja)

    un blogabrazo

  • Iván dijo:


    Buenísimo artículo.
    Me percaté de ello hace meses y mi día a día es una lucha diaría contra esa dispersión.
    Ahora sólo me dejo llevar en los momentos que declaro como “ociosos”.

    Saludos y felicidades por la manera de escribir.

  • juan miguel dijo:


    Hola principalmente para felicitarte por tan interesante articulo que he leido a traves de un post en droopart.com, vengo a comentarte que hare un linking a el en mi blog pues me parece que debe difundirse, la sobrecarga informativa es algo con lo que es dificil luchar. un saludo.

  • Pancho dijo:


    Que bien defines la realidad de mi día a día. Aunque gracias a esa dispersión te encontré :-) Así he descubierto la gran parte de los blogs y webs que sigo. Un saludo:
    Pancho (opcionweb.com)

Dejar un comentario

Bad Behavior has blocked 87 access attempts in the last 7 days.